El 31 de diciembre de cada año dedico varios minutos al recuento de las bajas. De esa gente que empezó el año siendo parte de tu vida y lo termina dejándolo de ser. Y en ese mismo recuento aprovecho también para recordar a todos los amigos, los buenos amigos y la gente a la que le debo mucho.

Esta categoría tan curiosa no es para todos, es sólo para alguno, aquellos que han significado y significan realmente algo importante en mi vida personal y en la profesional. Todos son amigos. A todos los admiro. A todos los quiero. Con todos soy lo más objetivo posible.

Es un recuento sencillo, un repaso a la lista de contactos del iphone mientras añado el prefijo z_ (una costumbre adoptada de Matogo) a aquellos que dejan de ser o de estar. Lamento a todos y cada uno de los que por lo que sea han ido desapareciendo. Si algo significaron en algún momento de mi vida es que algo significan en la historia de mi vida, y probablemente mucho en el “quién” soy hoy. A todos les debo un recuerdo.