“No había sobre la tierra arbusto alguno, ni había brotado aún ninguna planta silvestre (…).” Génesis 2, 5.
“Entonces Yahvé Dios formó al hombre con polvo de la tierra; luego sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre tuvo aliento y vida.” Génesis 2, 7.

Antes de Adán no había nada, el “conocimiento” primero sobre todas las cosas lo tiene Adán y es Adán el primer hombre ‘creador’.

Es uno de mis complejos favoritos (no, yo, como lo conozco, no lo tengo, pero me mola), y mucho más habitual de lo que nos creemos, el complejo de llegar a un proyecto con la creencia de que “antes de mí” nada se ha hecho, nada ha existido. Yo lo uso habitualmente para explicar en gran medida lo que está pasando en los medios de comunicación, con la integración de redacciones, con el desembarco de directivos de los medios tradicionales en las nuevas tecnologías. Porque una vez explicado en breve el complejo de Adán, no hay que extenderse en el por qué estamos volviendo a hacer cosas que ya probamos hace siete, diez, catorce años y cosas que no funcionaron o no tuvieron éxito.

Diculpadme, no es nada sexista. Podía haber usado la otra definición “Complejo de Adán y Eva” pero no lo he hecho porque el primero, el primero de esta historia, fábula, cuento, el primero fué Adán. Y Yahvé hizo a Eva de una costilla que le robó a Adán. Pero todo esto no lo he escrito yo. Ya me gustaría a mi cobrar por los derechos de venta de la Biblia.