En diciembre de 2009, Jaime Gutiérrez Colomer estaba descubriendo el potencial de Twitter y una tarde de nuestras vacaciones me llamó con una idea clara.

Quería crear una herramienta de participación, aportación y colaboración que permitiera a equipos reducidos de personas poner ideas en común, discutirlas y hacerlas crecer, para registrar y darle seguimiento a todas las ideas que la inteligencia colectiva pudiera aportar.

Lo demás fué rodando por sus propios pasos una semana de las vacaciones de navidad. Un primer boceto de las mínimas funcionalidades permitió crear la primera estructura de la base de datos y poner en marcha el primer “vLabs” en mi servidor. La segunda semana, a ratos sueltos, analizamos el funcionamiento del primer prototipo y se fueron añadiendo nuevas funcionalidades, respuestas, conversaciones paralelas, categorías, mensajes privados… La tercera semana ya teníamos un prototipo plenamente funcional y usuarios dados de alta que empezaron a probar la herramienta. Semana a semana, se fueron añadiendo más usuarios y al poco las ideas habían brotado, se discutían y algunas de esas ideas pasaban a procesos de producción para su ejecución.

Puedes pensar que vLabs es un foro cualquiera, pero también podrías decir que Twitter es un messenger cualquiera. vLabs, una herramienta sencilla, un claro ejemplo de cómo las buenas ideas ocurren, de cómo una herramienta bien pensada puede sacarle un inmenso partido a la inteligencia colectiva. Y es una herramienta que tendréis pronto disponible.