He oído hablar de un nuevo rediseño de telva.com, otro, que pretendería levantar un portal que, aunque cuenta a priori con todos los elementos necesarios para el éxito, no acaba de repuntar en visitas, en páginas servidas. Yo fuí el responsable del último rediseño, el que se hizo hace dos años, el actual, el que encuentro hoy, en su forma original, como un gran trabajo lleno de elementos y posibilidades a las que no se les ha sacado partido.

El rediseño de telva.com llevaba atascado casi un año cuando Koro Castellano, por entonces Directora General de Internet de Unidad Editorial, mi Directora, me puso al frente con el encargo de sacarlo adelante en tres meses.

Por supuesto, nada hubiera podido hacer en esos tres meses sin el increíble trabajo duro de Nando González y Laura Montero, del equipo de diseño de telva.com y del apoyo inicial de Clara López, del Departamento Creativo de Internet. Sólo con ellos y gracias a ellos, fué posible sacar adelante un proyecto mucho más complejo que un simple rediseño. De hecho, para empezar, nos deshicimos de lo andado, que no había llevado a ningún sitio y desde cero utilizamos, por primera vez, una estructura modular sobre la que optimizamos los tiempos de desarrollo y minimizamos código y selectores a la mínima expresión.

Digamos que…

… el rediseño de hace dos años pretendía varias cosas, pero se alentaba por los resultados, el escaso crecimiento en visitas y páginas vistas. Por supuesto, el problema de telva.com no ha sido nunca su diseño, no ha sido jamás el contenedor y tampoco su contenido. Entonces, ¿a qué se deben los datos francamente mejorables?

No hay misterio, el único problema está en cada cuanto tiempo se ven actualizados los contenidos en la portada o las portadillas.

Es sencillo de entender. Si por la tarde la portada es la misma que por la mañana, con los mismos contenidos, ¿para que entrar o volver más de una vez al día? Y si a la mañana siguiente siguen las mismas noticias ¿para qué volver todos los días?. Y si en una semana no hay novedades o hay muy pocas, ese tiempo se alarga, un mes, dos… hasta que olvidas su existencia o pierdes la costumbre. Y además están los fines de semana, los puentes, las vacaciones, tiempos en los que el portal se paraliza. No hay redactoras suficientes. Como no hay redactoras suficientes como para mantener una estructura que se sale de todo lo que se puede alimentar con siete, ocho, personas. En su momento llegué a contar hasta nueve días seguidos sin actualizar el portal.

En definitiva, telva.com es simplemente víctima de la inadaptación de su estructura a sus recursos, de la cantidad de secciones, subsecciones y sub-subsecciones, víctima de la ambición de llegar a todo, de competir con redacciones mucho más grandes con presupuestos mucho mayores… y no llegar.

Así que …

… el mayor reto al que nos enfrentábamos era “mostrar” a la lectora de telva.com “cantidad” de contenidos a los que acceder, intentando paliar la escasa visibilidad en la portada del trabajo de la redacción, dada la mega-estructura de secciones y subsecciones impuesta por la Dirección de contenidos. Y sobre esta premisa primera, todo telva.com está pensado también para que a su reducidísima redacción emplee el menor tiempo posible en la edición de la noticia.

Y con el fin de presentar infinidad de aspectos diferentes, la estructura global de portada y portadillas permite un sin fin de posibilidades de composición [8], a pesar de que la redacción no utiliza más que un modo [9] [11]. No así las subportadillas que se definieron como simples listados de noticias [10]. Los módulos/slider de contenidos permiten además agrupar mayor información en el mismo espacio [4], facilitando a la usuaria el acceso directo a los contenidos, conservando noticias y reportajes por un tiempo mayor sin relegarlos a la hemeroteca [5], logrando al tiempo la clara percepción de un mayor número de contenidos a explorar.

La introducción de pequeñas mejoras como elementos como el listado “relacionadas” por grupos de noticias [3] funcionan como una navegación vertical relativa, lo cual permite ir ampliando una noticia con otras [12], con noticias relacionadas o álbumes [13], sin tener que esperar a tener toda la información, han servido de ventaja competitiva en épocas y momentos como Cibeles, porque permite competir con inmediatez, con un reducido equipo.

Buscábamos una gama de color más armónica, brillante, vívida…

El otro reto era el criterio personal, no el mío, ni el de un diseñador, el del “responsable” del producto. Así, por ejemplo, la gama de color, que no se podía discutir, se uniformó inicialmente para (al menos) equilibrar saturación, brillo y contraste buscando una gama más armónica, brillante, vívida [1]. La habitual idiosincrasia de trabajos de esta magnitud, llevó a una modificación posterior de consenso que respondiera al criterio común de todas las partes. Se nota especialmente en la portada en la que observarás que la cabecera y la navegación no conservan apenas coherencia alguna con respecto al resto del portal. Aunque se llegaron a acuerdos, como en el caso de los tonos que identifican secciones y contenidos y los matices que han sido adaptados para reforzar la jerarquía visual o la navegación [7] por los contenidos, que se fijó con un sencillo sistema de solapas y profundidad [6], tanto en la navegación global como en los módulos o las herramientas [2] que por el contrario son siempre circulares y se presenta como botones… y decenas de cuestiones de mayor o menor embergadura o importancia. Sirvan éstos de ejemplo.

Y los editores

Y para rematar la faena, telva.com pudo disfrutar antes que ninguna otra cabecera de los nuevos editores de contenidos, reestructurados, rediseñados, repensados para facilitarle la vida a las redacciones, reduciendo los elementos visibles, reagrupándolos según el criterio más lógico y eliminando el largo scroll de los antiguos. Pero eso es para otro post.

El telva.com que creamos hace dos años estaba pensado entre otras cosas para que sirviera de base para rediseños posteriores. De hecho, con el mismo criterio y sobre la misma estructura modular, aunque atendiendo a las particularidades de un medio de comunicación económico, dirigí a continuación al equipo de diseño de expansion.com en el que ha sido su último rediseño. Rediseño que dejé cerrado y con una clara orientación cuando me destinaron a la televisión.