El porcentaje de diseñadores no diseñadores, dígase diseñadores que en realidad son licenciados por ejemplo en biología, ha sido siempre un misterio. No soy de los que crea que eso es malo, he conocido en mi vida muy grandes diseñadores periodistas o pedagogos en realidad, y pésimos diseñadores de los de carrera de diseño. Y diseñadores diseñadores, claro.

Náufragos e intrusos.

Hablo de los otros, los náufragos, los que llegaron a la deriva al diseño. Los que han depreciado la profesión y han puesto esto más difícil de lo que ya era, los que no se han preocupado de formarse y aprender, de saber lo mínimo e incluso de reconocer su falta de vis gráfica. Los intrusos.

Porque, entiéndeme, está el que un día es intruso y que acaba siendo parte de la familia, de la comunidad, porque aporta y se preocupa de aprender y de integrarse, y está el intruso que viene a cambiarte el papel de las paredes y las cosas de sitio y acaba vendiendo tu vajilla de Philippe Starck (por decir) para comprarte esa “otra” del chino que aguanta lo que le eches (o no). Y esto es un tanto molesto, tú sabes.

En el advenimiento de las nuevas tecnologías.

Pues contra estos, contra los náufragos, contra el intrusismo, llevaban los profesionales media vida de lucha cuando, con el advenimiento de las nuevas tecnologías, empezaron a prosperar los híbridos diseñador-técnico, técnico-diseñador. Y llegó a haber tantos de estos últimos, que se dió la batalla por perdida. ¿Cómo luchar contra el intrusismo si los náufragos se multiplican exponencialmente?

Piénsalo. Hoy se dice community manager cualquiera, los hay por todas partes, de todos los colores. Buenos pocos, aunque personalmente yo sólo conozco de los buenos y ellos me cuentan. Vamos que los hay buenos y los hay muy mucho de los que llegan ahí a la deriva porque alguien ha dicho que es la profesión del futuro… pero, ¿y diseñadores? Mira a tu alrrededor. Cada día hay menos perfiles de diseñador y muchos más de CM. Los diseñadores, los profesionales, están donde siempre, pero ¿y los otros?

Evidencias.

No sé tú, pero yo estoy seguro de que los diseñadores inventaron a los community manager para quitarse a los náufragos de encima con la promesa de una profesión mejor. Lo malo es que no lo puedo demostrar porque las pruebas están a buen recaudo junto con las de lo de Roswell. Pero vamos, que hay evidencias claras… ¿o no?.

Ojo! Que con esto no quiero decir que la profesión de CM no sea necesaria, o que no haya buenos profesionales entre los community managers. Entiende mi sarcasmo. Entiende que me refiero sólo a los náufragos, no a los nativos. Entiende que lo que estoy diciendo es que creo que en esto del CM está todo el intrusismo que en su día soportó el diseño. Entiende que lo que estoy alabando es la profesionalidad de los profesionales y criticando el intrusismo irresponsable.

A mi, por ejemplo, no se me ocurriría hacerme community manager. Para eso hay que saber, entre otras cosas, comunicar. Y ya me lees..